Andalucia

caracoles en salsa picante

Caracoles en salsa vizcaina

Caracoles en salsa vizcaina

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Receta de icorton Plato: Andalucia, Entrantes, Merienda, Sin gluten, Sin lactosa, TapasCocina: VascaDificultad: Media
Raciones

4

raciones
Tiempo de preparación

30

minutos
Tiempo de cocinado

40

minutos
Calorías

300

kcal

Ingredientes

  • 1 kg de caracoles

  • 200 gr de panceta curada

  • 100 gr de pimiento choricero (o un choricito curado)

  • Tomate frito casero

  • 1 cayena

  • Aceite de oliva

  • Sal

Paso

  • Debemos purgar los caracoles si no los hemos comprado congelados.
  • Si están vivos los ponemos en un escurridor con algo debajo durante 4 días sin comida para que vayan soltando baba.
  • Pasado los dias, los ponemos debajo del grifo de agua fria y los lavamos muy bien.
  • En el mismo cacharro le ponemos muchísima sal y los dejamos unos minutos.
  • Volvemos a lavarlos, y los ponemos a fuego con agua templada, sobre 10 minutos, tapados
  • Pasado el tiempo, subimos el fuego al máximo y estamos pendientes para desespumar.
  • Dejamos otros 10 minutos y volvemos a cambiar el agua
  • En una olla ponemos un poco de aceite a calentar
  • Sofreimos la cebolla y cuando empiece a ponerse transparente ponemos la panceta y el chorizo, en trozos muy pequeños.
  • Añadimos los caracoles, el tomate y la cayena, en caso de necesitar mas sal, salaremos.
  • Removemos todo y dejamos a fuego bajo sobre 20 minutos.
tortillita camarones

Torta de camarones

Te dejo el enlace donde puedes ver más Recetas de Andalucía.

Torta de camarones

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Receta de icorton Plato: Andalucia, entrantesCocina: EntranteDificultad: Fácil
Raciones

4

raciones
Tiempo de preparación

30

minutos
Tiempo de cocinado

40

minutos
Calorías

300

kcal

Ingredientes

  • 100 gr de camarones
  • 1 cebolleta

  • 100 gr de harina

  • 50 gr de harina de garbanzos

  • 1 vaso y 1/2 de agua

  • 1 ramita de perejil

  • aceite

  • sal

Paso

  • Pelamos la cebolla y la picamos muy fina, cuanto más fina mejor y haremos lo mismo con el perejil, lo juntamos.
  • En un bol, mezclamos los dos tipos de harina y añadimos la mezcla de la cebolla y perejil.
  • Añadimos la sal, los camarones y por ultimo el agua, comenzaremos a mezclar, veremos que cuando estén todos los ingredientes bien mezclados, quedara una masa liquida, que meteremos en la nevera y dejaremos reposar sobre 20 minutos.
  • En una sartén con borde alto, ponemos aceite a calentar, cuando este bien caliente, ponemos un cucharón de la mezcla.
  • Cuando veamos que esta dorada por un lado, le damos la vuelta ayudándonos de una cuchara, para que se dore por los dos lados.
  • Retiramos la tortita de la sartén y las iremos colocando en un plato o bandeja, con papel para que coja el exceso de aceite.
  • Si viésemos que nos quedan muy gruesas, añadimos un poco mas de agua a la mezcla.
chinito tipico almeria

(Dulce típico Almería) Chinitos

Elaboración: 15 min
Cocción: 35 min
Listo en: 50 min
 

Hoy vamos a por uno de los dulces típicos de Almería, los chinitos, y aunque a primera vista parezca pequeñito, ojo ¡¡¡ que es contundente ¡¡¡

Ingredientes

Para el brioche:

  • 500 gr.harina de fuerza
  • 100 ml. leche
  • 100 gr. mantequilla
  • 60 gr. azúcar
  • 25 gr.levadura fresca
  • 1 cucharadita de sal
  • 4 huevos

Para la falsa yema pastelera:

  • 250 gr agua
  • 200 gr azúcar
  • 60 gr maicena + 50 gr azúcar
  • 1 ch vainilla
  • colorante (o azafran)

Cobertura:

  • 180 gr. chocolate postres Nestlé
  • 50 gr. mantequilla
  • 50gr nata

Preparación

1Para el brioche Templamos la leche, a 37º y disolvemos la levadura dentro, es importante que no sea a mas temperatura, o se nos moriría.   En un bol ponemos la harina, y en el medio añadimos la leche con la levadura, el azúcar y los huevos batidos con la sal, comenzamos a remover con una espátula para mezclar los ingredientes. Formamos una bola y la dejamos reposar dentro del bol para que descanse, aproximadamente 1 hora. Pasado ese tiempo amasamos añadiendo poco a poco la mantequilla en dados y amasamos hasta que toda la mantequilla se integre Cuando la masa esté lisa y elástica formamos 6 bolas y  las dejamos fermentar sobre la bandeja de horno cubierta de papel de horno, tapadas con un paño de algodón fino hasta que doblen su volumen. Es importante dejar bastante separación entre ellos, ya que tienden a subir mucho.

Para la falsa yema pastelera Cocinar el azúcar y el agua hasta que empiecen a espesar, añadir la harina tamizada con el azúcar, la esencia y el colorante,  y seguir removiendo bien con unas varillas hasta que espese. Reservar y dejar que se enfríe antes de utilizar.

Igualamos la superficie, y horneamos a 180º durante 35-40 min.

Sacamos, reposamos 5 min. y pasamos a una rejilla, para evitar que coja humedad en la base.

3Para la cobertura de chocolate

Calentar la nata con la mantequilla troceada en un cazo sin que llegue a hervir, añadir el chocolate troceado y remover bien hasta que se disuelva. Dejar templar.

MONTAJE

Llega la hora de dar la forma a nuestro “CHINITO

Primero cortamos por la mitad en horizontal el Brioche, ponemos una capa bien generosa de “Falsa yema”.

La parte de arriba del Brioche, la bañamos en el chocolate, intentando que cubra la mayor parte posible, y la ponemos encima de una rejilla para que escurra y seque bien.

Una vez seco el chocolate, ponemos encima de la parte llena de yema, y cortamos por la mitad en vertical.

Por el interior de la parte cortada la llenamos de yema también, ya que buscamos un contraste entre el chocolate, la yema y el Brioche.

Aunque de sensación de que es mucha yema no te preocupes, no se notara tan dulce después.

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almejas marinera cocina y aroma

Almejas a la marinera

Elaboración: 40 min Cocción: 10 min Listo en: 50 min

HISTORIA

Latín: Tapes decussatus
Almeja es el nombre con que comúnmente se conoce a varios moluscos bivalvos que viven enterrados en arenas o barros de las orillas de los ríos y mares. También denominadas “escupiñas” o “tellinas” en algunas regiones, se las puede llamar moluscos excavadores, pues todas ellas gustan de enterrarse bajo las arenas de los litorales marinos. Suelen medir entre 5 y 6 cm. de anchura con estrías concéntricas, aunque el mayor molusco del mundo es la almeja gigante con cuya concha puede superar los 300 kilos,… (o sea que una de esas al ajillo, bastaría para todo el barrio).

Variedades más destacables de almeja:

Almeja amarilla (Mesodesma mactroides): se distribuye sobre las costas del Océano Atlántico, desde Río de Janeiro, Brasil, hasta la desembocadura del Río Negro en la Argentina

Almejón de sangre (Callista chione, a veces clasificado como Cytherea chione o Meretrix chione): habita fondos arenosos o con pequeños guijarros, hasta 100 m de profundidad, desde las costas de las Islas Británicas hasta el Mediterráneo. También recibe los nombres de almejón, mariposa, almejón brillante, gavesia o concha fina

Almeja dura: vive desde el Golfo de San Lorenzo hasta el Golfo de México

Almeja gigante (Tridacna gigas): vive en los arrecifes coralinos del Océano Pacífico y el Océano Índico

Almeja japónica (Ruditapes philippinarum): originaria de las costas francesas e inglesas, es de crecimiento rápido, por lo cual es utilizada para el cultivo en España, Francia e Inglaterra

Almeja de agua dulce (Diplodon chilensis): encontrada comúnmente en los ríos del centro y sur de Chile y de Argentina

Almeja Chocolata (Megapitaria squalida): encontrada en el Golfo de California

Almeja de Islandia (Arctica islandica); que habita en la costa de Islandia, registra el record de longevidad entre los animales. A un ejemplar descubierto el 2007, denominado Ming, se le estimó una edad de entre 405 y 410 años

Almeja babosa (Tapes pullastra): cultivada especialmente en Galicia (España)

Almeja fina europea (Tapes decussatus): es encontrada en el Mediterráneo, el norte del Océano Atlántico y Mar del Norte

Almeja rubia (Tapes rhomboideus): procedente de las costas portuguesas, actualmente se cultiva en España.

Las almejas son uno de los moluscos más apreciados, y admiten numerosos tratamientos culinarios como en calderetas, arroces, caldos, paellas, gratinadas, fritas…; en empanada, escabeche, en una brocheta, excelentes a la marinera; incluso en crudo como las ostras, si estamos completamente seguros de su frescura, comprobando primero que sus valvas ovaladas están intactas y herméticamente cerradas (signo de que están vivas), también podríamos encontrar alguna medio abierta que dándoles un ligero golpe deben reaccionar cerrándose, si no lo hacen es que están muertas y deben tirarse, también deben reaccionar con unas gotas de limón encima de su carne, moviéndose.

Si no fuera así, no las comas, también hay que evitar comer las que con la cocción no se han abierto.

Son de dificultosa digestión y no son aptas para las personas con problemas de colesterol, hipertensión, o de ácido úrico en la sangre.

Como todo marisco puede provocar alergias, por ejemplo, si ingerimos un parásito llamado ?cangrejillo?, que suele provocar las llamadas ?mareas rojas? y que al cocerlas se tornan de color rojo, es necesario eliminarlas pues pueden ser tóxicas para el hombre.

La mayoría de ellas, a menos que sean de criadero, suelen llevar dentro granos de arena, muy desagradables de encontrar en la propia boca, esto puede evitarse si las tenemos un par de horas en agua fría, a ser posible que sea agua con gas, las colocaremos sobre una rejilla, pues dejaran así caer su arena y esta se depositará en el fondo del recipiente. Quizá esta última acción, nos haga perder un poco del sabor marino que suelen tener a través del agua de su interior que se puede escapar, pero mejor eso que encontrarse con arena entre los dientes.

En la familia de las almejas se pueden contar más de 500 variedades, desde las pequeñas chirlas, hasta los grandes ostiones. También existe la almeja gigante, esa que vemos en las penículas, donde acaba por pillarle una pierna al ?malo?, y al esta pesar unos 300 kilos, es difícil soltarse.

Contienen unas 90 calorías por 100 gramos de carne. Y además de ser ricas en vitaminas A, B12, C y D, contienen calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y yodo.

Otras entradas del Diccionario relacionadas con este tema:
Ostiones, Chirlas, Colesterol, Ácido Úrico, las Vitaminas, Sales Minerales y otros elementos citados, por separado según necesidad, o curiosidad.

almejas marinera cocina y aroma

INGREDIENTES ALMEJAS A LA MARINERA

  • 1 kg almeja
  • 4 tomates
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cda harina (maicena si eres intolerante al gluten)
  • 1/2 cdta pimentón dulce
  • 1/2 cdta pimentón picante
  • ½ vaso vino blanco
  • 1 hoja laurel
  • perejil picado
  • aceite de oliva

ELABORACIÓN ALMEJAS MARINERA

El dia anterior al que vayamos a preparar las almejas a la marinera, ponemos las almejas en una cazuela con agua y sal, para que suelten la arenilla que puedan traer

Ponemos a dorar en aceite de oliva la cebolla y el ajo muy picados.

Antes de que se doren añadimos una cucharada de harina y la rehogamos 1 minuto.

Incorporamos los tomates pelados y triturados (tambien podemos sustituirlo por tomate de bote).

Dejamos cocer tapado unos 5 minutos.

Añadimos el pimentón, removemos hasta que este bien mezclado y agregamos el vino.

Dejamos cocer todo durante 7-8 minutos destapado, para que espese, con la evaporación. ya despues las almejas soltarán agua.

Antes de meter las almejas, yo le paso la batidora a la salsa para que quede liquida, dentro de la misma cazuela donde estamos preparando las almejas a la marinera.

Incorporar las almejas y tapar la olla para facilitar que se abran. a fuego m edio.

Una vez abiertas, destapar la cazuela y dejar cocer unos minutos para que espese un poco la salsa.

Para terminar añadimos un poco de perejil picado.

Si quieres más recetas para navidad puedes verlas Aquí.

salmorejo-cordobes

Salmorejo Cordobés, receta tradicional

Elaboración: 1h 00 min
Cocción: 30 min
Listo en: 1 hr 30 min
HISTORIA:

Existen varias versiones del Salmorejo Cordobés, que dan al salmorejo un origen impreciso. Por un lado los que indican un remoto antecedente romano, composición de pan del día anterior, aceite y ajo, que, después, sería la “mazamorra”, término de origen árabe, hasta quien le atribuye el origen en el siglo XVII coincidiendo con la aceptación, en España, del tomate como alimento.

            Como término lingüístico, aparece por primera vez documentado en 1737, en el Diccionario de Autoridades, que lo define como una salsa con la que aderezar los conejos; corresponde esto más al llamado salmorejo canario. Pero, sin duda, la propia historia del Salmorejo está estrechamente unida a la de su elemento principal: el tomate, del que toma color y gran parte de la textura y el sabor.

Ya en 1538, Bernal Díaz del Castillo cuenta como, apresado él y sus hombres por unos indígenas en Guatemala, se los querían comer en una cazuela donde habían puesto sal, ají y tomates. Según el estudioso Carlos Azcoytia, el tomate[1] se usó por vez primera en la gastronomía mexicana, con el nombre de xictomatl o tomatl en lengua nauatl. Según Azcoytia, entró por Sevilla. Otras versiones dan su origen en los Andes peruanos, su extensión a México y su posterior llegada, en 1544, a Italia, siendo llamado Poma d’oro, manzana de oro, por el color amarillo de aquella variedad.

Si hablamos del  ajo, mucho más antiguo y conocido por sus propiedades curativas, ya por los egipcios, pasó por más vicisitudes, de su fama en cuanto alimento, baste citar un pasaje en el que Don Quijote le dice a su escudero, Sancho Panza, “No comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanía”.

Hemos de hablar también del aceite, que, también según Carlos Azcoytia, llegó a España de la mano de los griegos por el norte (Ampurias) y de los fenicios por el sur (Gades y Malaca), estando el origen primigenio en Anatolia (Turquía).

La Sal: Sal-morejo

Aun por indicios, parece claro que la sal fue el primer condimento utilizado por el ser humano. La sal, además de un elemento de elaboración y conservación de alimentos, ha sido protagonista en rituales de distintos pueblos: griegos, romanos, beduinos, egipcios, e incluso en pueblos actuales. Se le llegó a llamar el “oro blanco” y hasta se le dedicó la famosa calzada romana “Vía Salaría”, la más antigua y especial para el transporte de este elemento. Sin olvidar que un término tan de actualidad como el “salario” que recibimos por trabajar, proviene del pago que se hacía a los soldados romanos que vigilaban la “Vía Salaria”, a los que parte de su estipendio se les entregaba en sal.

Y del pan, el último elemento esencial del salmorejo Cordobés, se puede decir que se tienen primeras noticias dese Babilonia y Egipto. En Mesopotamia se preparaba una masa con cereales machacados. Después fueron los griegos los que fueron perfeccionándolo, ya que eran muy buenos panaderos, un gremio que fue extendiéndose por todos los países y teniendo una importancia capital hasta nuestros días. No hay que olvidar que el pan ha sido a lo largo de la historia un alimento básico para todas las clases sociales, especialmente para las más numerosas: clase media y baja.

En lo que se está de acuerdo es en que el origen de este plato fue, como sus primeros consumidores, humilde. Parece claro que una dieta a base de elementos simples y al alcance de los campesinos, fue algo que surgió como necesidad de alimentarse de modo sencillo, barato y con un objetivo de combatir el calor de las zonas donde nació y se consumía: el Sur. Por lo que se puede entender la estrecha relación del salmorejo cordobés con el llamado gazpacho andaluz. Las características del plato y sus causas son muy similares a las de otros platos de regiones españolas: el llamado gazpacho manchego o galianos, que nació como dieta de pastores y campesinos ante el frío invernal de la meseta manchega; las  migas de pastor, también de gran sencillez por sus ingredientes y modo de preparación

 

Ingredientes

  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 Kg. de tomates maduros
  • 150 gr. de pan
  • 2 dientes de ajo
  • Una pizca de sal

Preparación

1

Lavamos los tomates y cortamos en trozos pequeños, para facilitar que la batidora los triture mejor.

Pasamos el resultado por un colador para quitar restos que nos hayan quedado.

Añadimos a la mezcla el ajo pelado (podemos añadirle según lo que nos guste uno o dos, yo prefiero dos por el sabor a ajo que nos deja).

2

Los tomates deberían estar lo mas maduros posibles, y de una calidad aceptable y ser grandes (no cherry).

-Batir todo muy bien, sin que nos queden grumos ni trozos, ni pepitas.

3

El pan que usemos si es duro, de un día para otro mucho mejor que del día.

Si al añadir el aceite lo emulsionamos un poco, conseguiremos una textura mucho mas suave y cremosa (aunque no es obligatorio).

Ahora vamos añadiendo el aceite poco a poco, creando un hilo, y subiendo la batidora un poco, para que entre aire, y consigamos una emulsión, y echamos la sal.

4

Vamos añadiendo el pan, y trituramos todo muy bien, sin grumos, ni tropezones.

Y ya tendríamos preparado nuestro salmorejo cordobés, sólo nos faltaría, meterlo en la nevera y dejarlo enfriar.

Esta crema, se sirve muy fría y la forma de presentarlo sería ,como podéis ver en la foto, con trocitos de huevo duro y taquitos de jamón.

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