crema

Crema de naranja

Elaboración: 1h 00 min
Cocción: 30 min
Listo en: 1 hr 30 min

La Crema de naranja es una crema muy suave y con ese toque cítrico, y dulce a la vez. Se puede tomar sola o bien acompañada con algún postre o plato, os dejo tambien el enlace a alguna receta de la web.

Ingredientes

  • Tulipas de galleta
  • 30 gr. de harina
  • 3 huevos
  • 125 gr. de azúcar
  • ½ l. de zumo de naranja
  • ½ naranja
  • canela en rama.

Preparación

En un bol mezclamos el zumo de naranja, con el azúcar, cuando este bien mezclado, añadimos la mantequilla que la habremos derretido ligeramente y los huevos, mezclamos con ayuda de  unas varillas.

Una vez que haya enfriado procederemos a rellenar las cestas.

Aquí tenéis la receta que yo uso.

Mientras se enfría la crema cogemos 2 plátanos, los cortamos a lo largo y luego en 4 trozos cada lado, los freímos en una sartén con un poquito de mantequilla hasta que comienzan a dorarse.

Colocamos el plátano sobre las cestas y si queremos lo metemos en la nevera un poco o lo podemos tomar del tiempo.

Es importante que la crema esté bien fría para rellenar las cestas en caso contrario podrían romper, y una vez rellenas no dejarlas mucho tiempo porque absorben el líquido de la crema y se ablandan, con lo cual se deberían rellenar al momento de servir.

Crema de espinacas

Elaboración: 15 min
Cocción: 15 min
Listo en: 30 min

Con este frío no hay nada mejor que una crema de espinacas, y si encima es verdura mucho mejor.

Veréis como con esta crema de espinacas, notarás que todo empieza a funcionar ¡¡¡

Ingredientes

  • 500 gramos de espinacas
  • 60 gr.de harina
  • 70 cl de leche
  • 30 gr-de mantequilla
  • Sal
  • 20 gr. queso crema

Preparación

1

Cocemos en abundante agua con sal las espinacas, durante unos 5 minutos
Por otra parte hacemos una bechamel, pero mas bien tirando a líquida, con un poco harina y  leche.

2

Para hacer la bechamel, derretimos en un cazo la mantequilla, añadimos la harina tamizada (para que no nos queden grumos) y la doramos un poco.

 

3

Después añadimos poco a poco la leche caliente (para seguir evitando  grumos), salpimentamos.

 

4

Cuando tengamos la salsa besamel lista, lo pasamos junto con las espinacas y el queso crema a la batidora, si ha salido espesa la crema, aclaramos con un poco de leche.

Servimos y a disfrutar ¡¡¡¡

Mousse de pimiento de piquillo

Elaboración: 1h 00 min
Cocción: 30 min
Listo en: 1 hr 30 min

Quien no a querido sorprender a sus invitados con un plato, pero a pensado que es super difícil conseguir una buena presentación si no eres un profesional, con esta receta de Mousse de pimiento de piquillo, lo lograrás de una manera super fácil

Ingredientes

  • 250 gr Pimientos piquillo
  • 200 gr Nata
  • 6 gr Gelatina
  • Pizca pimienta negra
  • pizca sal

Preparación

1

Semimontamos la nata.

2

Con ayuda de una batidora trituramos los pimientos del piquillos, sin el aceite.

Añadimos la sal y la pimienta.

3

Una vez montada la nata, pasamos la mitad del puré de los piquillos y con movimientos envolventes, vamos mezclando con la nata..

Es importante no batir demasiado fuerte o se nos bajará demasiado la nata.

4

Metemos en una manga pastelera y a la nevera, un mínimo de 3 horas.

 

Ideal para usar el mousse, con la receta que publicamos de la brandada de bacalao

La crema catalana tradicional

Elaboración: 15 min
Cocción: 35 min
Listo en: 50 min
La crema catalana

La crema catalana es un postre que a todo el mundo le gusta, es difícil encontrar a alguien a quien esa textura y ese sabor no consiga hacerle la boca agua.

Pero a parte de ese olor y ese sabor, que más sabemos de la crema catalana?

Como su propio nombre indica, no es difícil deducir su origen, Cataluña. La crema catalana es conocida también como crema quemada. Su origen como en la mayor parte de los postres nace de una forma un tanto curiosa. En el siglo XVIII un obispo hacía una visita a un convento catalán y las monjas quisieron obsequiarle con un flan como postre pero les quedó muy líquido. Ante esta situación, comenzaron a darle al flan algunos toques distintos y el punto final fue añadir azúcar quemado.

Cuando le ofrecieron al obispo el postre, el azúcar aún estaba caliente con lo que este al tomarlo exclamo ‘¡crema!’, que en catalán significa ‘¡Quema!’ y este es el origen de su nombre. (En Cataluña se le suele llamar crema a secas).

La crema catalana es muy característica: se hace con yema de huevo, azúcar, harina de trigo o de maíz y leche aromatizada con canela y piel de limón aunque a veces también se usa piel de naranja. Esta crema incluso se puede usar para rellenar ensaimadas u otro tipo de bollería o pastelería.

Cuando no se usa como relleno se le da un toque final bastante especial: se espolvorea la superficie con azúcar blanca y se quema con una pala de hierro o un soplete. Para finalizar, el postre se sirve en cazuelitas de barro, esto de forma tradicional, aunque también puede servirse en distintos platos de postre. En la cultura popular se trataba de postres caseros que se comían los domingos y días de fiesta.

Ingredientes

  • 1 litro de leche
  • 6 yemas de huevo
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de maicena
  • La piel de 1 naranja o limón
  • 1 rama de vainilla
  • 1 rama de canela

Preparación

1

Mezclar el azúcar, la maicena y las yemas, y remover bien en un bol.

Poner la leche con la vainilla,la canela y la piel de limón o de naranja, a fuego lento hasta que hierva.

Añadir la leche hirviendo a la mezcla primera una vez colada, poco a poco,sin dejar de remover para evitar que cuaje. Poner a cocer a fuego lento, removiendo con una espátula hasta que empiece a espesar.

2

Colocar en cazuelas de barro individuales de paredes bajas,que ayudan a mantener el calor en caso de servirlas templadas.

Dejar templar a temperatura ambiente. Una vez templada, enfriar la crema en el frigorífico unas 6 horas.

Poner un poco de azúcar por encima y quemar con la plancha de repostería, justo antes de servir. El azúcar caramelizado en la superficie de la crema catalana aporta un contrate crujiente, que la hace irresistible hasta al paladar más exquisito.

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salmorejo-cordobes

Salmorejo Cordobés, receta tradicional

Elaboración: 1h 00 min
Cocción: 30 min
Listo en: 1 hr 30 min
HISTORIA:

Existen varias versiones del Salmorejo Cordobés, que dan al salmorejo un origen impreciso. Por un lado los que indican un remoto antecedente romano, composición de pan del día anterior, aceite y ajo, que, después, sería la “mazamorra”, término de origen árabe, hasta quien le atribuye el origen en el siglo XVII coincidiendo con la aceptación, en España, del tomate como alimento.

            Como término lingüístico, aparece por primera vez documentado en 1737, en el Diccionario de Autoridades, que lo define como una salsa con la que aderezar los conejos; corresponde esto más al llamado salmorejo canario. Pero, sin duda, la propia historia del Salmorejo está estrechamente unida a la de su elemento principal: el tomate, del que toma color y gran parte de la textura y el sabor.

Ya en 1538, Bernal Díaz del Castillo cuenta como, apresado él y sus hombres por unos indígenas en Guatemala, se los querían comer en una cazuela donde habían puesto sal, ají y tomates. Según el estudioso Carlos Azcoytia, el tomate[1] se usó por vez primera en la gastronomía mexicana, con el nombre de xictomatl o tomatl en lengua nauatl. Según Azcoytia, entró por Sevilla. Otras versiones dan su origen en los Andes peruanos, su extensión a México y su posterior llegada, en 1544, a Italia, siendo llamado Poma d’oro, manzana de oro, por el color amarillo de aquella variedad.

Si hablamos del  ajo, mucho más antiguo y conocido por sus propiedades curativas, ya por los egipcios, pasó por más vicisitudes, de su fama en cuanto alimento, baste citar un pasaje en el que Don Quijote le dice a su escudero, Sancho Panza, “No comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanía”.

Hemos de hablar también del aceite, que, también según Carlos Azcoytia, llegó a España de la mano de los griegos por el norte (Ampurias) y de los fenicios por el sur (Gades y Malaca), estando el origen primigenio en Anatolia (Turquía).

La Sal: Sal-morejo

Aun por indicios, parece claro que la sal fue el primer condimento utilizado por el ser humano. La sal, además de un elemento de elaboración y conservación de alimentos, ha sido protagonista en rituales de distintos pueblos: griegos, romanos, beduinos, egipcios, e incluso en pueblos actuales. Se le llegó a llamar el “oro blanco” y hasta se le dedicó la famosa calzada romana “Vía Salaría”, la más antigua y especial para el transporte de este elemento. Sin olvidar que un término tan de actualidad como el “salario” que recibimos por trabajar, proviene del pago que se hacía a los soldados romanos que vigilaban la “Vía Salaria”, a los que parte de su estipendio se les entregaba en sal.

Y del pan, el último elemento esencial del salmorejo Cordobés, se puede decir que se tienen primeras noticias dese Babilonia y Egipto. En Mesopotamia se preparaba una masa con cereales machacados. Después fueron los griegos los que fueron perfeccionándolo, ya que eran muy buenos panaderos, un gremio que fue extendiéndose por todos los países y teniendo una importancia capital hasta nuestros días. No hay que olvidar que el pan ha sido a lo largo de la historia un alimento básico para todas las clases sociales, especialmente para las más numerosas: clase media y baja.

En lo que se está de acuerdo es en que el origen de este plato fue, como sus primeros consumidores, humilde. Parece claro que una dieta a base de elementos simples y al alcance de los campesinos, fue algo que surgió como necesidad de alimentarse de modo sencillo, barato y con un objetivo de combatir el calor de las zonas donde nació y se consumía: el Sur. Por lo que se puede entender la estrecha relación del salmorejo cordobés con el llamado gazpacho andaluz. Las características del plato y sus causas son muy similares a las de otros platos de regiones españolas: el llamado gazpacho manchego o galianos, que nació como dieta de pastores y campesinos ante el frío invernal de la meseta manchega; las  migas de pastor, también de gran sencillez por sus ingredientes y modo de preparación

 

Ingredientes

  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 Kg. de tomates maduros
  • 150 gr. de pan
  • 2 dientes de ajo
  • Una pizca de sal

Preparación

1

Lavamos los tomates y cortamos en trozos pequeños, para facilitar que la batidora los triture mejor.

Pasamos el resultado por un colador para quitar restos que nos hayan quedado.

Añadimos a la mezcla el ajo pelado (podemos añadirle según lo que nos guste uno o dos, yo prefiero dos por el sabor a ajo que nos deja).

2

Los tomates deberían estar lo mas maduros posibles, y de una calidad aceptable y ser grandes (no cherry).

-Batir todo muy bien, sin que nos queden grumos ni trozos, ni pepitas.

3

El pan que usemos si es duro, de un día para otro mucho mejor que del día.

Si al añadir el aceite lo emulsionamos un poco, conseguiremos una textura mucho mas suave y cremosa (aunque no es obligatorio).

Ahora vamos añadiendo el aceite poco a poco, creando un hilo, y subiendo la batidora un poco, para que entre aire, y consigamos una emulsión, y echamos la sal.

4

Vamos añadiendo el pan, y trituramos todo muy bien, sin grumos, ni tropezones.

Y ya tendríamos preparado nuestro salmorejo cordobés, sólo nos faltaría, meterlo en la nevera y dejarlo enfriar.

Esta crema, se sirve muy fría y la forma de presentarlo sería ,como podéis ver en la foto, con trocitos de huevo duro y taquitos de jamón.

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